Derrame en Quintero y las voces que se vuelven a alzar contra la negligencia del Estado

derrame en la bahía de Quintero
Nuevo derrame en la bahía de Quintero

Y ocurrió nuevamente. Y lo más probable es que vuelva a ocurrir si el Estado no cambia una disposición casi criminal que, para sorpresa de todo el mundo civilizado, impide que las industrias instaladas con anterioridad a 1997 en la bahía de Quintero, hoy considerada “Zona de Sacrificio Ambiental”, sigan obrando al margen de Sistema de Evaluación Ambiental.

“El Gobierno no ha cumplido con planes efectivos de descontaminación para esta Zona de Sacrificio Ambiental”. Así reaccionaron las organizaciones ambientales Dunas de Ritoque y Fundación Terram ante la incapacidad del Estado y su normativa para proteger el medio ambiente y la salud de la población, tras el tercer derrame de petróleo ocurrido en la bahía de Quintero.

“La contaminación de la Bahía de Quintero está registrada en Chile desde el año 1960, actualmente es la más antigua y emblemática, más allá de lo que diga el ministro de Medio Ambiente (Pablo Badenier), lo que se necesita son planes efectivos de descontaminación ambiental para esta zona de sacrificio. El Gobierno se comprometió a ello y no lo ha hecho”, subrayó la directora ejecutiva de Fundación Terram, Flavia Liberona, sobre el nuevo vertimiento de combustible de la planta de la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP) de Quintero.

En ese sentido, el vocero de Dunas de Ritoque, Andrés León, destacó que este nuevo derrame en la zona de Quintero “es una muestra de la incapacidad del Estado para defender a su población y el medio ambiente. El que se siga permitiendo que las instalaciones de empresas construidas antes de 1997 no necesiten ingresar al Sistema de Evaluación Ambiental, les da un derecho adquirido para matar a la gente y el medio ambiente, lo que es contrario a nuestra Constitución y la de cualquier país moderno”.

“Actualmente no sabemos cuánto combustible se derramó en Quintero, sólo conocemos que se demoraron más de 24 horas en avisar del evento, que contaminó con marea negra el océano”, agregó Andrés León, luego de que el pasado domingo una línea submarina se desprendiera de flexibles y dejara caer aceite decantado al mar.

“Es una muestra de la incapacidad del Estado para defender a su población y el medio ambiente. El que se siga permitiendo que las instalaciones de empresas construidas antes de 1997 no necesiten ingresar al Sistema de Evaluación Ambiental, les da un derecho adquirido para matar a la gente y el medio ambiente, lo que es contrario a nuestra Constitución y la de cualquier país moderno” (Andrés de León, de la organización Dunas de Ritoque)

El vocero de Dunas de Ritoque señaló que en el anterior derrame del año 2014, “ENAP mintió al señalar una cantidad muy inferior a la que efectivamente se comprobó por nuestras imágenes obtenidas en la playa El Bato el mismo día del derrame”.

Asimismo, el dirigente hizo mención a la funesta realidad que viven los habitantes de esta Zona de Sacrificio Ambiental, “tan preocupante como la marea negra son los miles de litros que diariamente se arrojan al mar con metales pesados, como arsénico y selenio, por las distintas empresas de la bahía. Eso, bajo una legalidad que raya en la criminalidad. En la Bahía de Ventanas-Quintero no se puede seguir con los derechos adquiridos que dan licencia para asesinar impunemente a su población y al medio ambiente”.

El anterior vertimiento por parte de ENAP se produjo el 24 de septiembre de 2014, siendo de un total de 38.700 litros de petróleo, durante la descarga del buque tanque “Mimosa” en la bahía de Quintero. En tanto, en abril pasado fueron cursadas multas a los responsables por más de 1.200 millones de pesos, entre ellos a la empresa estatal, mientras que las organizaciones de pescadores aún exigen una indemnización a los responsables.