El acuerdo de Corfo que terminará de regalar el litio a una empresa de Estados Unidos

En enero pasado Corfo y Rockwood, empresa estadounidense que ya opera en Chile, celebraron un contrato de concesión para la explotación de litio en el Salar de Atacama para el periodo 2017-2043, convenio que, según sus críticos, reproduce el mismo patrón de saqueo del cobre chileno por parte de trasnacionales extranjeras. 

El convenio de concesión del litio suscrito entre Corfo y la empresa norteamericana Rockwood se ha presentado como una alianza beneficiosa para Chile. En suma, se ha dicho en todos los tonos que al fin veríamos a una empresa dispuesta a darle valor agregado a los minerales que extrae de nuestro suelo, cosa que algunas voces del mundo civil desmienten de manera enfática. No sólo eso: sostienen que el acuerdo marco es igual de lesivo para los intereses de Chile, tal como hemos visto en la explotación de cobre por parte de trasnacionales extranjeras.

“Eduardo Bitrán (vicepresidente ejecutivo de Corfo) dice que la empresa invertirá en investigación, desarrollo e innovación, pero eso no pasa de ser una promesa hueca y puras palabras vacías, porque aquello no tendrá valor alguno si no industrializamos la producción de litio en nuestro país y no somos nosotros los que elaboramos las baterías y las pilas, por ejemplo“, dice Julián Alcayaga, abogado y economista, presidente del Comité de Defensa y Recuperación del Cobre, quien revisó en detalle el convenio de concesión suscrito con la minera estadounidense, cuya documentación le fue proporcionada por Corfo y la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CChEN) tras invocar la Ley de Transparencia.

Según este acuerdo, la compañía triplicará su actual producción de litio en Chile (pasará de producir de 26 mil toneladas a 82 mil toneladas anuales) en el Salar de Atacama. Rockwood invertirá 600 millones de dólares, lo que generaría medio millar de empleos en la Región de Antofagasta, dejando así unos 2.700 millones de la divisa estadounidense por concepto de royalty. “Un monto irrelevante para lo que se extraerá durante todo ese tiempo”, sostiene el presidente del Comité de Defensa y Recuperación del Cobre.

“¿Qué va a pasar con este acuerdo? Nada muy beneficioso para el país”, dice Alcayaga, quien apuesta a que, de aquí en más, repitamos el escandaloso patrón de saqueo que hemos visto en la explotación del cobre, industria en la que, recuerda el jurista, “se extrae el concentrado sin que el Estado de Chile reciba algo por los otros minerales que son arrancados de la tierra y sin siquiera haber recibido el correspondiente pago de impuestos. En suma, profundizará la apropiación del litio, tal como hace hoy día SQM, la empresa de Julio Ponce Lerou”.

Según Alcayaga, “lo obvio es que veremos cómo Rockwood exportará el sulfato de litio que saque de nuestro suelo. Nada más. La fabricación de baterías y pilas se hará en otros países, privándonos de los beneficios económicos que implica la fabricación de baterías, así al menos en términos de productividad e innovación“.

Salar de Atacama, una de las principales reservas de litio del mundo.

Hemos pedido a Contraloría que revise este contrato que, me parece, es muy perjudicial para los intereses de Chile, y debemos hacerlo abortar en breve porque después será tarde ya que así lo estipula el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Si no vemos resultados, en un mes acudiremos a la Justicia para interponer una acción de nulidad de derecho público para poner atajo a este nuevo regalo de nuestros recursos naturales“, asevera el economista, quien no oculta su sospecha: “Aquí seguro ha corrido una coima tal como vemos en el ámbito del cobre. Y sabemos que las coimas se pagan en paraísos fiscales donde es muy difícil rastrear el traspaso de dinero”.