El delirante “canal de Panamá” de Longueira para mineras y salmoneras de Aysén

Parque Jeinimeni, Patagonia chilena (foto Sergejf Flickr)

El antiguo coronel UDI dejó la política activa a causa de una depresión. Pero a pesar de ese estado de congoja permanente pudo pergeñar una idea difícil de calificar: abrir un canal en la Patagonia chilena con la excusa de viabilizar un parque natural, aunque en realidad los entendidos creen que está más vinculado que lo que uno cree con proyectos mineros como Los Domos, de Equus Mining, que podría entrar al sistema de evaluación ambiental luego de que el gobierno de Sebastián Piñera decidiera recortar la superficie del Parque Patagonia en 5 mil hectáreas.

Cuentan los profesionales de la salud que la depresión es una enfermedad incapacitante. Nada raro que así sea cuando el individuo se sume en un estado crónico de melancolía. El sujeto experimenta desgano, tristeza profunda, angustia y un montón de otros sentimientos que derivan de la pérdida de sentido de todo cuanto habita y existe en la vida. La depresión se manifiesta en cuadros de irritabilidad, ansiedad, trastornos del sueño, abuso de drogas y pérdida del apetito. La depresión está marcada por una ausencia absoluta de placer, se encargan de aclarar psicólogos y psiquiatras.

Pablo Longueira sufrió un cuadro severo de depresión que, según dijo él mismo, lo hizo renunciar a su carrera presidencial en 2013. Muchos creen que se vino abajo cuando se supo que pronto estallarían los casos de  financiamiento ilegal de la política y comenzara a destaparse la podredumbre que rodeaba la reforma a la Ley de Pesca, que reforma que tiene su paternidad. En efecto: poco tiempo después sería formalizado por cohecho y delito tributario. Pero así y todo, triste y angustiado, apenas con energías para ponerse de pie cada mañana, Pablo Longueira pudo echar adelante una idea que resulta brillante para algunos, pero monstruosa para la mayoría, en especial para los que viven en la región de Aysén: impulsar la construcción de un canal que pretende unir la Laguna San Rafael con el Golfo de Penas a través del istmo de Ofqui, atravesando la tierra como un canal de Panamá a escala, una visión que se antoja tan delirante como Moisés abriendo el Mar Rojo. Lo interesante es que Longueira estaba enfermo. Imaginemos cuán creativo hubiera sido estando sanito…

Pablo Longueira, el deprimido ocurrente

“Hay cierta elite que ve la Patagonia como una despensa o como un botín. En el fondo se reparten el territorio decidiendo qué hacer: mega inversiones y mega intervenciones, como el canal en el itsmo de Ofqui, juntando el Golfo de Penas y la Laguna San Rafael, sin tener claro los impactos ambientales y ecosistémicos que una intervención así provocaría”, dice Patricio Segura, comunicador y activista por le defensa del patrimonio patagónico.

Así que la idea de Longueira no surge de la nada. No es un destello de genialidad en la oscurecida mente de una persona enferma. En absoluto. “Estamos claros que esto no es para el desarrollo aysensino, sino que tiene en mente beneficiar empresas turísticas trasnacionales y de navegación, especialmente a las empresas salmoneras y mineras”, agrega. Y pone énfasis en lo último: las mineras, empresas trasnacionales extractivas que acechan la riqueza natural de Aysén, en especial el proyecto Los Domos, cuya materialización depende del recorte de 5 mil hectáreas que realizó el gobierno (a través del Ministerio de Bienes Nacionales) de la superficie total original del Parque Patagonia.

He ahí el punto: “Hay presiones que hay que el gobierno recibe con mucha disposición para que se dejen áreas de terreno fiscal fuera del Parque Patagonia, constituido el pasado 11 de diciembre, para poder desarrollar minería, específicamente en el sector de Jeinimeni con el proyecto Los Domos (De Equus Mining), al lado del circuito turístico Piedra Cavada-Cueva de las Manos-Valle Lunar, al lado del Parque Patagonia, donde hay importante patrimonio arqueológico y palentológico, por una inversión de 1.400 millones de dólares de la empresa. Hay que recordar que el actor principal en Chile de esta compañía es Segio Romero, hijo del exsenador de RN y expresidente del Senado Sergio Romero”, indica el comunicador patagónico.

Claro que el mini-canal de Panamá y Los Domos no son los únicos grandes proyectos “productivos” de la zona. “Así con varios otros proyectos mineros en la cuencia del Lago General Carrera. Llevamos más de dos años haciendo presentaciones legales y administrativas, por ejemplo en la Superintenencia del Medioambiente; vamos también con presentaciones en tribunales ambientales por Mina Javiera, Laguna Gold, y ahora Goldcorp, que fue adqurida por Newmont, la mayor minera de oro en el mundo”, agrega Patricio Segura, quien luego concluye: “No es la primera vez que pasa, ya hemos dado otras luchas y es lo que hay. Vivir en Aysén es un privilegio, pero también es una responsabilidad”.