Plan de acción de No Más AFP para 2019 incluye la posibilidad de acudir al Tribunal Constitucional

Luis Mesina, coordinador del Movimiento No Más AFP

Dice la Real Academia Española de la Lengua que la “propiedad” significa un “derecho o facultad de poseer alguien algo y poder disponer de ello dentro de los límites legales”. Otra acepción indica que la propiedad es una “cosa que es objeto del dominio, sobre todo si es inmueble o raíz”. En ambos sentidos el significado de esta palabra establece que quien ejerce la propiedad (es decir, el “propietario”) debe disponer libremente de ese bien. Es una condición sine qua non. Si alguien no logra disponer de ese bien, entonces no es propietario de ese bien. Tan simple como eso. Es de una lógica irredargüible, pero lo que es de toda lógica en un país normal no lo es ahí donde lo aberrante suele convertirse en norma. Y eso es el sistema de pensiones chileno: un sistema aberrante, anómalo, monstruoso en cualquier parte del mundo. Y el objetivo es desnudar esta contradicción en el Tribunal Constitucional.

Seguro has escuchado a los defensores del sistema de AFP decir que es imposible e inmoral cambiar a un sistema de pensiones basado en el reparto (como ocurre en la mayor parte del mundo civilizado, por cierto) porque sería lo mismo que echar mano al dinero ajeno. Se complementa con otra idea mitológica y que se echa a correr para desprestigiar el sistema solidario: que la gente floja que nunca ahorró podrá pensionarse gracias a las platas que ahorran otros trabajadores. En el fondo, los vagos se aprovecharán de los que se esfuerzan. Pero se nos olvida que, siendo tu dinero, no puedes decidir qué hacer con todos tus ahorros una vez que acaba tu vida laboral, ni puedes –todavía trabajando- decidir si meter esa plata en una entidad distinta a una AFP, del mismo modo que tampoco puedes decidir dónde y en qué negocio serán invertidos esos ahorros.

Todo lo anterior, que fue establecido por la reforma previsional diseñada por José Piñera en Dictadura, resulta “atentatorio contra el derecho a propiedad” y lesiona, según el coordinador del movimiento No Más AFP, el derecho a elegir en el marco de las libertades que el mercado dice representar mejor que cualquier otro sistema económico. Por tal razón es que el movimiento No Más AFP estudia hacer una presentación en el Tribunal Constitucional. Y ahí veremos si somos o no somos…  

“Es razonable acudir al TC. Es sabido que el principio constitucional de la propiedad es un derecho sacrosanto en Chile, incluso por sobre cualquier otro derecho de las personas. Es razonable hacer una presentación entonces. Lo venimos discutiendo con los juristas, es una alternativa cada vez más concreta”, indicó el coordinador del movimiento No Más AFP, a sabiendas de que la composición actual del Tribunal Constitucional, llamado peyorativamente “la tercera cámara”, supone un panorama poco alentador para sus pretensiones.

El mamarracho discursivo

Pero la idea es hacer un punto político sacando al pizarrón a los defensores del modelo, que tendrán que realizar, al igual que los integrantes de la “tercera cámara” que voten a favor de rechazar la inconstitucionalidad del sistema, sendas maniobras discursivas para sostener  esta disonancia grosera que se observa entre lo que se predica y lo que se practica. Es, a la larga, otra forma de desnudar “las contradicciones filosóficas” de quienes defienden la tesis de la propiedad individual de los ahorros, según afirma Mesina. ¿Somos dueños o no somos dueños de esas platas? ¿Cuándo somos dueños de esa plata? Si eventualmente no podemos disponer de esa plata a nuestro regalado gusto, ¿no sería bueno aclarar que no somos dueños de nada? Dice Luis Mesina: “Es una tesis que cuesta mucho explicarle a la gente común y corriente. Quiero ver qué responden”.

“Hablamos de un enorme capital, que en el fondo es trabajo acumulado, sobre el que poco y nada tenemos que decir”, agrega Mesina, quien ya se encuentra organizando una gran marcha a nivel nacional para los últimos días de marzo.

“Queremos poner en el centro del debate el control de nuestro dinero, que suma más de 220 mil millones de dólares… aunque hoy es un poco menos porque, debido a los desplomes de la bolsa, se han perdido casi 20 mil millones… pero en fin; ahí también tenemos algo que decir sobre cómo y dónde se invierten esas platas. Es importante que la gente sepa que este modelo de AFP invierte nuestra plata en empresas chilenas que van al extranjero, creando empleo fuera de nuestras fronteras”, sostiene el coordinador del movimiento No Más AFP.

En 2018 hubo un plebiscito. En 2019 se anuncia otra acción: sacar al pizarrón a los defensores de las AFP en el Tribunal Constitucional (y de paso, al mismo tribunal).

“En Chile no generan empleos, sino al revés: más bien destruyen empleos locales, y si destruye empleo acá mucha gente dejará de ahorrar y eso, por sí solo, puede generar un colpaso del sistema en su conjunto, pues el sistema opera sobre la base del ahorro forzoso y la rentabilidad, y una rentabilidad que, podemos ver, va en picada en los mercados mundiales”, añade el coordinador del movimiento No Más AFP. “Y mientras pasa el tiempo las pensiones acusan un mayor deterioro”, indica.

“Tanta propaganda que se hace del derecho de propiedad, y al final niegan ese derecho a quienes ahorran, quedándose con dinero ajeno. Es un acto ilegítimo. Lo razonable es que al menos, al término de su vida productiva, un trabajador pueda disponer de ellos como mejor le plazca. Pero al final es muy probable que nos encontremos con una negativa, o bien con otra maniobra espuria para seguir apropiándose de lo ajeno, del mismo modo que realizan otras maniobras espurias, reñidas con la normativa, para ir generando prácticas administrativas que con el tiempo van creando jurisprudencia que da legalidad a la negativa de permitirnos manejar nuestros ahorros”.

Sin ir más lejos, como una muestra más de lo inmoral y abusivo que resulta el sistema de AFP, Mesina menciona la prohibición que pesa sobre los ciudadanos extranjeros que carecen de título profesional o técnico para repatriar sus ahorros si deciden retornar a sus países de origen. “Es francamente increíble. Algo así no se justifica. Los peruanos pudeen repatriar sus platas si demuestran haber estado cinco años en el Perú, pero el procedimiento es alambicado y complejo, no es fácil. Es una norma demencial, encima discriminan a los que menos tienen. Es importante aumentar los vínculos con las comunidades migrantes para hacer frente a este despojo”, añade.