El llamado de alerta al Gobierno de #ReinoUnido y a las empresas involucradas Haygrove y Fruitful Jobs, corresponde a la denuncia que realizó la ONG LIBERA contra la trata de personas, sobre el caso de chilenos y latinoamericanos que fueron reclutados en Chile y trasladados a campos agrícolas en Inglaterra para trabajo forzado.
La respuesta de los expertos indica su alarma por la exposición sistémica de los trabajadores migrantes en el Reino Unido a riesgos de protección relacionados con el engaño, tarifas de reclutamiento exorbitantes, servidumbre por deudas, condiciones de vida indignas y la posible deportación.
«Según las denuncias recibidas, los migrantes son engañados sobre las condiciones de trabajo y de vida y la naturaleza de sus acuerdos con los empleadores en los sectores agrícola o de Esto es ilegal y subraya necesidad de una reforma urgente del sistema actual que regula la migración laboral, para asegurar una protección efectiva de los derechos de los trabajadores migrantes», dijeron los expertos.
Agregaron que, «el Gobierno necesita responsabilizar a los operadores del programa mediante una supervisión y auditorías efectivas, así como inspecciones laborales regulares en las granjas, contra el abuso de los derechos humanos por parte de empresas domiciliadas en su territorio, en línea con los Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos. Los perpetradores de la explotación laboral deben ser procesados, y se debe garantizar el acceso a la justicia y a remedios efectivos para las víctimas. Actualmente, demasiados trabajadores migrantes temporales han estado en un limbo legal durante demasiado tiempo y corren el riesgo de quedar desamparados».
El hecho es que el Plan de Trabajadores Temporales, que se puso en marcha para cubrir la escasez de mano de obra en el Reino Unido, ha sido utilizado por empresas de contratación autorizadas, conocidas como “operadores de esquemas”, que reclutan inmigrantes de muchos países para trabajar en granjas o en la producción avícola. Algunos agentes de contratación cobran ilegalmente más de 3.000 libras esterlinas para conseguir un empleo en el Reino Unido, lo que empuja a los trabajadores afectados a la servidumbre por deudas. Otros inmigrantes llegan al país con un trabajo prometido en el sector agrícola o de cuidados, sólo para descubrir que no hay trabajo disponible para ellos.
Si bien los expertos reconocieron los esfuerzos del Gobierno para revocar las licencias de los empleadores que no cumplen con las normas en el sector del cuidado, expresaron profunda preocupación por la falta de salvaguardias para los trabajadores que se quedan sin trabajo si se les retira la licencia de su empleador. En tales circunstancias, muchos supuestamente están amenazados con la deportación, mientras que algunos de los migrantes pueden ser víctimas de trata de personas y otras formas de explotación, lo que requiere asistencia, protección y acceso a compensación.
La ONG Libera toma el caso
A inicios de este año una mujer que vive en Inglaterra, pero que era originaria de Las Cabras, comenzó a contactar en persona y vía audios a distintos trabajadores agrícolas de dicha comuna, indicándoles que la empresa agrícola Haygrove necesitaba mano de obra para ir a la extracción de berries en un campo cercano a Hereford, en el oeste de Inglaterra.
En sus audios, la captadora decía que “pueden viajar bolivianos, peruanos, chilenos”, pero hacía una advertencia: “Siempre y cuando tengan la disponibilidad de trabajar, porque la verdad es que algunos lo están tomando como chacota y no es chacota, bella”, luego de lo cual reiteraba el gancho económico: “Sin mentirte, vas a ganar como 400 mil pesos chilenos, a 500 mil pesos chilenos, semanal. Hay descuentos sí, descuentan por el campamento, descuentan por todo, porque allá en Europa, en Inglaterra, es todo caro”.
Cerca de 130 trabajadores agrícolas de la Región de O’Higgins –la mayoría peruanos y bolivianos, además de ocho chilenos– viajaron en junio a un campo cercano a Hereford, con la promesa de sueldos millonarios. Hoy, varios de ellos, que regresaron al país, denuncian no solo un engaño en lo ofertado, sino que además aseveran haber sido víctimas de malos tratos y de condiciones miserables.
En efecto, como explica la abogada Carolina Rudnick, presidenta de la ONG Libera, quien efectuó las denuncias del caso, era mucho más que una posibilidad laboral, pues de por medio estaba el sueño de visitar latitudes lejanas, aprender inglés y, más encima, ganar un salario muy por sobre los estándares habituales en el sector.
Sin embargo, todo se desvaneció en el aire, ya que –como señala la abogada– nada de lo prometido se cumplió y, al contrario, adquirió características de trata de personas con fines de explotación laboral.
La abogada explicó a El Mostrador, que la trata de personas “es un delito de acción múltiple”, en el cual son responsables todas las personas que participan, tanto en el reclutamiento como el traslado y la posterior explotación de las víctimas. Indica además que lo ocurrido es muy grave, porque Chile ya no está siendo solo un país de destino de personas explotadas, sino que también las está exportando«.
Asimismo, detalló que lo ocurrido en Reino Unido no es nuevo, pues ya existían antecedentes de malos tratos semejantes en contra de ciudadanos nepaleses, en otras explotaciones agrícolas.
Fuente: ONU, Libera, El Mostrador



