Una fusión fraudulenta, un superintendente que deja hacer y el silencio cómplice de un ministro de Hacienda

Ministro de Hacienda Rodrigo Valdés
Ministro de Hacienda Rodrigo Valdés (foto Creative Commons – Wikipedia)

El movimiento No+AFP exige la salida del superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, por negarse a anular la fusión de Cuprum con una AFP de papel a objeto de acceder a un beneficio tributario que le cuesta al estado alrededor de 130 millones de dólares, cifra que se suma a los 288 millones de la moneda norteamericana que perdió el fisco chileno con una fusión similar llevada a efecto por Provida y Metlife (lo que se consiguió a través de una AFP de papel de nombre Acquisition). No obstante, detrás de todo esto está la sospechosa actuación del ministro de Hacienda Rodrigo Valdés, quien parece, según sus denunciantes, estar defendiendo los intereses de las empresas y no los del Estado de Chile.

El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, ha jugado un rol clave en la moderación de las reformas impulsadas por el gobierno de la Nueva Mayoría. Si bien resulta comprensible su actuación en virtud de sus legítimas convicciones ideológicas, resulta no menos desconcertante y contradictoria con la voluntad expresada por la Presidenta Bachelet en orden a conseguir mayores grados de equidad social. Pero hay algo de este ministro de Hacienda que definitivamente agotó la paciencia de las organizaciones civiles que pugnan por cambios de verdad en la sociedad chilena.

¿Qué fue? La validación que, por omisión, ha hecho de las triquiñuelas hechas por AFP Cuprum, de Principal Group, a efectos de evadir el pago de impuestos por casi 130 millones de dólares a través de una fusión con una AFP de papel (Argentum) creada, efectivamente, para evitar su compromiso fiscal. Este hecho que le costó la salida a la superintendente de Pensiones, Tamara Agnic, cuyo rol en el proceso fue abiertamente censurado por la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, pero también por diputados y la misma Contraloría, que calificó de ilegal la fusión, muy similar a la absorción de Provida por parte de Metlife.

“Me llama más la atención lo obrado por el ministro de Hacienda, que ha jugado un rol nefasto en todo esto, pues se reunió secretamente con los dueños de las AFP en Nueva York en circunstancias de que aquí en Chile había un conflicto. Eso implica una falta de pudor, de ética, realmente vergonzosa” (Luis Messina, coordinador del movimiento No+AFP).

Cuando se creía que el Fisco iría en pos de esos cuantiosos recursos tras la salida de Agnic, el nuevo superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, pateó el tablero: si bien cuestionó el rol de su predecesora en el cargo, terminó, cabriola argumentativa mediante, por validar el proceso toda vez que Cuprum habría actuado de “buena fe” ya que se ciñó a la guía de la Superintendencia. Esto pese a que en dos oportunidades la subcontralora Patricia Arriagada (que acaba de renunciar al cargo, se dice que por presiones gubernamentales) invalidó la fusión. La negativa contumaz de Macías a anular el proceso y el silencio cómplice de Valdés parecen dar más sustento a las sospechas de las organizaciones ciudadanas.

“Lo que dijo el superintendente fue insólito”, dice Luis Mesina, coordinador del movimiento No+AFP. “La buena fe presupone actuar respetando las normas, y aquí no hubo nada de eso.  Generar una empresa de papel sin afiliados, y luego que el Gobierno le dé autorización en tiempo récord para que se fusionen, no es más que una maniobra para acceder a esta franquicia tributaria que implica la pérdida de millones y millones de dólares. Hay, a lo menos, una actuación dolosa”, dice Mesina. Y aquí es donde la situación se pone extraña, dice el coordinador de No+AFP: Me llama más la atención lo obrado por el ministro de Hacienda, que ha jugado un rol nefasto en todo esto, pues se reunió secretamente con los dueños de las AFP en Nueva York en circunstancias de que aquí en Chile había un conflicto. Eso implica una falta de pudor, de ética, realmente vergonzosa”.

del movimiento #No+AFP
Luis Mesina, del movimiento #No+AFP

“¿Qué conversó con esa gente en Nueva York? La comunidad debe conocer estos hechos. Debemos remover a esta gente corrupta enquistada en el poder. Él mismo dijo que el estado tendría que recortar mucho gasto social a causa de la desaceleración económica, mientras deja que estas empresas, todas ellas, evadan casi 420 millones de dólares. Es gravísimo, y esconde un problema de fondo, que es el vínculo espurio entre empresarios y políticos. Es temerario que este ministro mantenga silencio sobre el actuar del superintendente”, agrega.

La sociedad sabe que la corrupción campea en este país, y este ministro es corrupto, hay que decirlo con todas sus letras: es un sujeto corrupto, que además ha hecho de su gestión como ministro de gran articulador de los intereses de los grandes grupos empresariales. Él no es un ministro político, es de finanzas, pero va más allá que la ministra del Trabajo en las reformitas que el gobierno impulsa. Gracias a él la reforma laboral quedó mucho peor, y eso porque hizo causa común con los sectores más reaccionarios de la DC, y de la UDI, que a pesar de toda su descomposición todavía logra hacer defensa de esos intereses”, sostiene Mesina.

El coordinador del movimiento que aboga por la supresión del sistema de capitalización individual cree que es impresentable e inaudito que un superintendente de Pensiones haga vista gorda respecto a un pronunciamiento de la Contraloría. “Tanto que les gusta defender el estado de derecho y aquí tenemos un caso de rebeldía único. Pero en fin; ya sabemos cómo se ocultan los manejos oscuros de financiamiento de la política, lo que coloca en interdicción a estas autoridades”, señala.