Columna de Opinión de Rocío Aliaga Huentrutripay, profesora, filósofa, kimeltujo y activista mapuche por los Derechos Humanos.
La Ley Indígena N° 19.253 establece normas sobre protección, fomento y desarrollo de los pueblos indígenas, crea la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y está vigente desde el año 1993, es decir, lleva 33 años de vigencia en el marco judicial. Esta promulgación se realizó en la ciudad de Nueva Imperial en el período del presidente Patricio Aylwin, en donde se reconoció a los pueblos originarios como sujetos de derechos colectivos e individuales:
“Ello al reconocer, valorar e incentivar su existencia y culturas; promover su participación en la sociedad y el Estado y en la definición de las políticas que les conciernen. Todo ello con miras a establecer, en el contexto de la redemocratización del país, nuevas formas de relación con la sociedad y el Estado.”[1]
La Ley Indígena es el principal instrumento jurídico que posee un valor legislativo en temas relacionados a los pueblos originarios. Por esta misma razón, es importante protegerla y conocer de qué manera se utiliza en las distintas áreas en las cuales está enfocada. Por ejemplo, la Ley Indígena reconoce a los pueblos originarios Aymara, Quechua, Lickanantay, Colla, Diaguita, Chango, Rapa Nui, Mapuche, Kawésqar, Selk´nam y Yagán. Y que antes del año 1993 no había ningún instrumento jurídico que pudiera reconocer la preexistencia de los pueblos originarios en este territorio. Esto a su vez ha posibilitado que la Ley Indígena se articule con el Convenio Núm. 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales, convenio internacional que fue ratificado por Chile en el año 2008 en el periodo de Bachelet. Ambos instrumentos legales se complementan para exigir al Estado de Chile el reconocimiento y los derechos consuetudinarios que ya existen y que deben ser respetados al interior del orden del Buen Vivir de los pueblos originarios.
La Ley Indígena es que la sustenta, en este caso, la presencia de la asignatura Lengua y Cultura de los Pueblos Originarios Ancestrales, posibilitando a su vez la interculturalidad en el Curriculum Nacional de la Educación Chilena, es decir, el Estado está obligado a cumplir con este reglamento dependiendo el porcentaje de ascendencia indígena en los establecimientos. Esto nos permite entregar la cosmovisión y cultura de cada pueblo a las generaciones actuales y próximas dentro del sistema educativo estatal. Y así mismo, en el área de la salud, la Ley Indígena es uno de los instrumentos legales que sustenta el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) que genera las condiciones para poder tener el derecho a atenderse con pertinencia cultural a través de los facilitadores interculturales de salud que son agentes encargados de facilitar el nexo de las comunidades con los establecimientos de salud. Así mismo, posibilita la atención con personas que se dedican a la sanación al interior de cada pueblo originario. En este sentido, esta ley ha sido fundamental para crear políticas públicas tanto en salud como en educación intercultural y, de este modo, entregar la cultura a quienes se le ha sido arrebatado, devolverle el derecho que tiene cada persona a saber de su cultura y sus raíces que fortalecen su identidad.
Hay algo en relación con la Ley Indígena que al presidente actual José Antonio Kast, le preocupa y por esta misma razón, anuncia una reforma a la Ley para hacer cambios al actual sistema de tierras, en beneficio del sector privado y el turismo en el territorio. En la cuenta pública en donde Kast se refirió a la reforma de la Ley indígena, dejó al descubierto que, para él, el desarrollo es convertir en un recurso económico tierras ancestrales:
“La política de tierras impulsada hasta la fecha ha demostrado ser ineficiente y desconectada de las necesidades reales de las comunidades. Impulsaremos una reforma a la Ley Indígena que otorgue mayores libertades y herramientas para el desarrollo. Eliminando las restricciones al uso de sus tierras y permitiéndoles arrendarlas e hipotecarlas en igualdad de condiciones con el resto de la ciudadanía chilena”[2]
En este sentido, Kast propone que esté la posibilidad de arriendo e hipotecas de tierras indígenas. La preocupación nace por intereses creados y nada de esto es nuevo:
“Durante la dictadura, las tierras indígenas tampoco podían venderse, pero sí arrendarse. El resultado fueron contratos de hasta 99 años que dejaron a comunidades enteras sin control de sus territorios por generaciones, a precios muy por debajo del mercado. La historia que hoy se propone repetir tiene nombre y consecuencias conocidas”.[3]
La poca argumentación es una constante en este gobierno. Con respecto a la poca o nula explicación de lo que se pretende hacer, en el caso de la reforma a la Ley Indígena, lo que quiere hacer es algo que han venido haciendo desde siempre, y es afectar al territorio y arrebatar las tierras para explotarlas y generar lucro con diversas empresas extractivistas que están a la espera de que la ley los respalde. Ante eso, como pueblos originarios debemos proteger los territorios, comenzar a ver nuestras tierras como una herencia ancestral, como equilibrio, como vida. Sin tierras no hay nada.
Y como conclusión hacer un llamado a las comunidades indígenas de todo el territorio a defender este instrumento legal ante la reforma, que viene con intenciones de debilitar la protección de nuestros derechos, y a facilitar el despojo de nuestras tierras ancestrales. Si bien la Ley Indígena no es lo ideal, lo cierto es que es peligroso aceptar cualquier reforma que provenga de los intereses del gobierno actual.
[1] Fundación Patricio Aylwin: La «Ley Indígena», en: https://fundacionaylwin.cl/la-ley-indigena/
[2] Discurso de la cuenta pública citada en Diario Mapuche “Kast anuncia reforma a Ley Indígena para permitir arriendo e hipoteca de tierras mapuche”, en: https://www.mapuchediario.cl/2026/06/01/kast-anuncia-reforma-a-ley-indigena-para-permitir-arriendo-e-hipoteca-de-tierras-mapuche/
[3] Observatorio Ciudadano “Declaración pública | Política indígena anunciada por José Antonio Kast”, en: https://observatorio.cl/declaracion-publica-politica-indigena-anunciada-por-jose-antonio-kast/



