“Winter is coming…”, decía uno de los clásicos personajes de la serie Game of Thrones para anunciar la llegada de tiempos difíciles. Y en lo más profundo del invierno, en los meses de junio, julio y agosto, veremos cómo el virus y la tacañería de Piñera terminarán por causar los peores estragos en la economía chilena, según anticipa Marco Kremerman, de la Fundación Sol. Entonces se librará otra batalla, esta vez en clave ideológica: o gana la indignación de millones que anhelan un cambio de modelo, o bien toda esa fuerza perece aplastada por la inmensa desesperación que eventualmente provoque el hambre en los días más fríos del año. 

Ya podemos visualizar el panorama del invierno: cesantes por doquier, ollas comunes, empleos de emergencia llevados a escala masiva, altos niveles de amargura y angustia; ni hablar de la rabia acumulada proclive a estallar nuevamente y el cuadro generalizado de desesperanza. Esto último es peligroso no ya sólo porque puede redundar en niveles de destrucción y aumento de los suicidios, sino porque puede ser un elemento que utilice la oligarquía chilena y la derecha para mantener el ciclo de acumulación originado en Dictadura.

Si ya le gestión sanitaria de la crisis resultaba a lo menos cuestionable, el manejo económico no ha sido mejor. Por el contrario: su plan, a las claras “insuficiente en montos y cobertura” debido a lo “testimonial” de la ayuda, según afirma el economista de la Fundación Sol, Marco Kremerman, no permitirá que las familias se cuiden como es debido en momentos que se agudiza la propagación, y eso supone un riesgo para el mismo sistema de salud. “Lo modesto del plan para proteger a las familias brinda una señal importante: este gobierno no va a relajar ni mucho menos abandonar su política neoliberal. Es un gobierno que se guarda para el futuro, mirando a junio, julio y agosto. El problema es que pasa el tiempo y va perdiendo municiones por una mirada limitada por la ideología”, agrega.

“El problema llegará a tal nivel que las personas podrán sentir mucho miedo, mucha inseguridad, sin saber dónde encontrar trabajo, y en ese escenario muchos podrían sacrificarlo todo con tal de recuperar incluso su trabajo precario. O puede ser al revés: puede que la rabia sea tan grande que la misma gente piense que ya no tiene nada más que perder». Marco Kremerman, Fundación Sol.

“Con seguridad nos encontraremos con cosas que vimos por última vez en dictadura, con mucha precariedad sobre precariedad. Esta es una crisis sanitaria que afecta la economía real, y puede en breve derivar a una crisis financiera. Hay indicadores muy preocupantes”, afirma el economista.  “Es un escenario muy complejo, inédito, y uno no sabe cómo sigue esta historia y cómo reaccionará este gobierno si la situación se agrava. Seguro tratará de aguantar hasta el final, pero luego, si la apuesta no funciona, tendrá que tomar medidas que quizás no sean de su gusto. Recordemos que con la Crisis Subprime los gobiernos de ultraderecha en Europa del Este tuvieron que desprivatizar sus sistemas de pensiones”, indica Kremerman.

El problema es que el tiempo no pasa en vano, y la prudencia excesiva puede ser contraproducente. Mientras más tiempo pase, más contagios y más gastos para el Fisco. A la larga, ser tacaño puede ser costoso. “Si a todos los habitantes le entregamos una renta universal de emergencia de 450 mil pesos, que es donde se sitúa la línea de la pobreza, puede costar un 20% del PIB al año. Es cierto que es una medida carísima, y en ese marco estaremos obligados a endeudarnos o recurrir a los ahorros, y aquello puede implicar un aumento en la estructura tributaria de forma progresiva, y eso tratarán de dilatarlo hasta el último, echando mano a las excusas de siempre: que los impuestos afectan el empleo, que cómo vamos a hacer eso si lo que buscamos es que nuestra economía despegue… En fin. Y mucha gente encontrará que no tocar a los ricos y súper ricos de Chile es algo sensato”, indica.

El escenario será tan complicado que, como es lógico, los sectores defensores del modelo económico y social tratarán de sacar el máximo provecho a la desesperación que se instale en la ciudadanía conforme cunda el hambre y la pobreza.

Las ollas comunes aparecen en las peores etapas de vacas flacas. Aquí una olla común en 1932

Hoy compiten dos fuerzas, y el problema llegará a tal nivel que las personas podrán sentir mucho miedo, mucha inseguridad, sin saber dónde encontrar trabajo, y en ese escenario muchos podrían sacrificarlo todo con tal de recuperar incluso su trabajo precario. O puede ser al revés: puede que la rabia sea tan grande que la misma gente piense que ya no tiene nada más que perder. Lo que hemos visto en cuanto a la idea de aplazar nuevamente el plebiscito da señales de esa estrategia, y seguiremos viendo sectores pasando a la ofensiva, como (Andrés) Allamand, que van por consolidar el modelo, por tratar de recuperar esta idea del orden, las cifra macro, los consensos y la medida de los posible para generar un nuevo ciclo de acumulación”, sostiene el investigador.

“Además no hay oposición al frente”, recuerda Kremerman, antes de finalizar.

La plataforma de los movimientos y organizaciones ciudadanas de Chile.

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1 comentario

  1. Muy buen articulo !
    Tendremos un cambio cualitativo en las condiciones:

    – La protesta del 18-O era una protesta por un EXCESO de capitalismo (neo)liberalismo que causaba una pobreza relativa:
    «el crecimiento capitalista en Chile genera riqueza, y en relación a esa riqueza, la pobreza aumentó. Es que la pobreza se define en relación con la riqueza general de la sociedad. Y en particular, en relación a la riqueza concentrada en la clase dominante. Por eso Marx planteaba que, si bien la pobreza en términos absolutos tiende a bajar con el desarrollo capitalista, se incrementa en términos relativos.»
    (Rolando Astarita/Blog – abajo en el link)

    – La protesta post-pandemia, y en plena recesión económica, sera una protesta de DÉFICIT de capitalismo (neo)liberal, desesperada y de pobreza absoluta.

    ¿puede, no solo el gobierno, sino que el modelo resistir esa presión? … los comados del ejercito en ejercicios de patrullaje de las calles creo son símbolo de que «Winter is coming» (o el «peso de la noche, de Balmaceda»)

    ASAMBLEA CONSTITUYENTE SOBERANA

    https://rolandoastarita.blog/2019/10/25/chile-es-el-capitalismo-estupido/?fbclid=IwAR3oHiIAwllBHiJPezR9ueYrFIfpGeFnJJUMkFKWKESkDhyBLkD4tdG5My0

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