Luego del desalojo de inmigrantes ocurrido en la Plaza Brasil de Iquique, una marcha convocada en la Plaza Prat terminó con la quema de pertenencias de migrantes. Desde la Coordinadora Nacional de Inmigrantes Chile sentencian el hecho de gravísimo y xenofóbico.

“Intolerancia en Chile”. Así titularon algunos medios internacionales la noticia que mostraban lo sucedido en Iquique el pasado sábado 25 de septiembre, luego de que una marcha antiinmigrante terminara con la quema de pertenencias de extranjeros. Conversamos con Catalina Bosch, vocera de la Coordinadora Nacional de Inmigrantes Chile, quien tildó lo sucedido el fin de semana en Iquique como grave ya que es una expresión de xenofobia, discriminación y racismo de lo más extremos.

«No solo los y las insultaron, les sacaron y quemaron las poquitas pertenencias que habían logrado juntar con tanto trabajo para poder dormir, capear el frío, el calor. No les importó que hubiera niños, niñas y embarazadas. Es gravísimo«, declaró.

«¿Cuál es el límite?», se preguntó Bosch, quien hizo un hincapié en que la responsabilidad de esta crisis humanitaria es del Estado y el gobierno de Sebastián Piñera. Desde la coordinadora explicaron que las autoridades también han emitido una seguidilla de expresiones xenófobas, sobre todo al criminalizar la frontera y expulsar del país, sin ningún tipo de resguardo, a inmigrantes vulnerables.

«Las expresiones de xenofobia que existen en la ciudad de Iquique se expanden a partir de la actitud del gobierno de Piñera y de la indiferencia y complicidades los otros poderes del Estado«, señaló más tarde.

Una posible solución que entrega Bosch para darle fin a este conflicto humanitario es diseñar e implementar fórmulas acordes a los estándares internacionales que reserven los derechos de aquellas personas migrantes que actualmente están en ciudades colapsadas de Chile. Se deben colocar baños, entregarles comida y un techo para cubrirse del calor o frío y no dejarlos a la deriva en una plaza. «El Estado tiene que tomar más decisiones que ayuden a los migrantes y no solamente colocar militares en la frontera».

Desde la Coordinadora Nacional de Inmigrantes Chile emitieron un comunicado en el que su presidenta, Vanessa González, compartió el repudio hacia los violentos y xenófobos actos ocurridos en Iquique: «Repudiamos tajantemente los actos ocurridos el día de ayer, sumado a los desalojos violentos y las expulsiones colectivas ilegales».

Esto es consecuencia de las campañas abiertas de odio que se han promovido desde distintas autoridades y medios de comunicación masivos, y de las políticas migratorias que ha generado este gobierno para reprimir, perseguir, violentar y criminalizar a las personas y comunidades inmigrantes.

Demandamos que el gobierno central se responsabilice por esta situación abordando el tema migratorio desde el respeto irrestricto de los derechos humanos fundamentales y garantizando la protección de las comunidades migrantes y solicitantes de refugio que han sido violentados y violentadas. A su vez, que se impulse, de una vez por todas, un proceso de regularización migratoria extraordinaria para todas las personas sin exclusiones y un trabajo articulado tanto a nivel nacional como internacional.

«Ningún ser humano es ilegal», recalcó la organización.

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