¿Hay más «desastres de Rancagua»? El caso Cañas y cómo opera la Justicia en Chile

Cual valeroso o ingenuo Quijote, un popular comunicador portomontino inició toda una cruzada para aclarar el destino de 500 mil dólares que le correspondían al club de la ciudad y que, según sus dirigentes, nunca llegaron a la tesorería. Hoy sufre en carne propia lo que significa en el país tocar a los poderosos, esos que suelen vincularse con extrema facilidad en pos de defender sus intereses.

*Lautaro Guerrero

El cúmulo de irregularidades que se observan respecto de tribunales y actuaciones de la justicia, hacen que Víctor Cañas (69), comunicador y director de su propio programa de deportes en la radio Mirasol, de Puerto Montt, tema que el poderoso aparato de poder e influencias que opera en el país se le venga encima con todo su peso y drasticidad.

Y es que, valiente o ingenuamente, según cómo se le mire, desde el año 2013 que está inmerso en un problema legal por haberse propuesto investigar el misterioso caso de medio millón de dólares que el club de su ciudad, Deportes Puerto Montt, afirmó jamás haber recibido de parte de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), cuando el máximo organismo del fútbol rentado nacional era presidido por el delincuente Sergio Jadue.

A fines de 2012, y como una manera de acallar cualquier voz crítica, Jadue había decidido repartir 16 millones de dólares por partes iguales entre los 32 clubes que conformaban la Primera A y la Primera B del fútbol nacional. En otras palabras, a cada institución le iban a corresponder 500 mil dólares. Y para que los dirigentes de los diferentes clubes pudieran seguir estafando al Fisco de manera legal, pagando menos impuestos de los que realmente correspondían, se aclaró que esos recursos irían destinados a ser invertidos en el “Fútbol Joven” de cada institución.

Una completa y grosera falacia.

La denuncia de «Más Deporte» en Puerto Montt

Deportes Puerto Montt aclaró, en todos los tonos, que el club nunca recibió esa suma ni nada que se le pareciera. Lo curioso, sin embargo, es que nunca protestara por tamaña omisión. Sus dirigentes se limitaron a señalar que, tal vez, por haber perdido la categoría de equipo de Primera B justo a finales de 2012, la ANFP le habría entregado dichos dineros a Deportes Copiapó, que ocupó el lugar de la entidad “salmonera” en la temporada de 2013.

Tal posibilidad era del todo imposible. Porque cuando se acordó el reparto Deportes Puerto Montt formaba parte todavía de la ANFP y, lo más importante, porque sólo el Consejo de Presidentes podía haber cambiado las reglas del juego dictadas durante ese Consejo al que citó Sergio Jadue, situación que jamás ocurrió.

Decidido a clarificar cuál había sido el destino de ese medio millón de dólares extraviado, Cañas, cual Quijote combatiendo molinos, se propuso llegar al fondo de la verdad. Y más reafirmó sus sospechas cuando Oscar Fuentes, secretario de la ANFP durante Jadue, le envió un certificado que señalaba que el club portomontino sí había recibido los 500 mil dólares que señalaba el acuerdo.

En su programa “Más Deporte”, Cañas apuntó como sospechosos a los Patricio Corominas, padre e hijo, quienes estaban al mando de Deportes Puerto Montt cuando se repartió el dinero que ellos señalaron no hacer recibido. Más aún: deslizó la posibilidad de que esos dineros, ad portas de un período electoral en el país, pudieran haber sido desviados hacia campañas políticas.

No se quedó allí: buscó la asesoría de la ex jueza María Eugenia Concha Catalán para hacer una denuncia ante la Fiscalía local, la que derivó el caso a la Fiscalía de Alta Complejidad Económica de Santiago. Esta, a su vez, dejó el problema en manos del fiscal Carlos Gajardo, hoy retirado del Poder Judicial luego de percatarse, con molestia y estupor, que las leyes funcionan de una manera para los poderosos y de otra muy distinta para los ciudadanos de a pie de este país.

La querella por injurias y calumnias

No sólo reaccionaron los Corominas. El actual senador por la zona, Rabindranath Quinteros, se dio por aludido. El, que había sido intendente de la Región de Los Lagos, y posteriormente alcalde de la ciudad por tres períodos, había ganado precisamente su cupo en la cámara alta luego de las elecciones parlamentarias verificadas ese año 2013. Se ratificaba, de ese modo, su condición de “cacique” de la región.

Resultado: los Corominas y Quinteros, ex Intendente de la Región de Los Lagos, ex alcalde de la ciudad y hoy senador, se querellaron en contra de Víctor Cañas por “injurias y calumnias”.

El 4 de noviembre de 2017, el juez Miguel Angel García condenó a Cañas, encontrándolo culpable de la querella interpuesta por Patricio Corominas padre.

Las múltiples pruebas que el juez ignoró

De nada le valió a Cañas que Jorge del Campo, ex presidente del club Lota Schwager, declara a su favor, señalando que él sabía que Deportes Puerto Montt efectivamente había recibido el dinero de parte de la ANFP. Según Cañas, que grabó la declaración de Campos, en el escrito final de la condena éste aparecía diciendo lo contrario.

El juez García tampoco consideró, como prueba a favor de Cañas, la fotocopia del acta del Consejo en que quedaba claro que Deportes Puerto Montt era uno de los 32 clubes favorecidos por la dádiva de Jadue, y que tal situación nunca había cambiado.

Así como tampoco le sirvió haberle entregado al fiscal Gajardo, en una de las tres oportunidades que pudo reunirse con él en la capital, diversos documentos y fotocopias de cheques que acreditaban la veracidad de sus denuncias.

El juez García, incluso, quiso aprovechar esa misma sesión para ver las querellas interpuestas en contra de Cañas por Corominas hijo y Rabindranath Quinteros. Sólo la férrea oposición del comunicador y de su abogado impidieron un veredicto que sin duda ya estaba tomado de antemano.

Víctor Cañas, el comunicador enfrentado a los poderosos de Puerto Montt (imagen de Notisurweb)

Ante tal adverso panorama, Cañas tomó dos decisiones: la primera, cambiar de abogado; la segunda, seguir peleando. Y ocurre que ya su primera medida para afrontar lo que se le venía le abrió una perspectiva hasta ahora inexplorada: su nuevo representante, Alfredo Castro, tras aceptar el caso le explicó que recurrirían de nulidad y que, dentro de todo, el panorama no era tan malo, puesto que, pasando de simple denunciante a querellante, podían solicitar en tribunales acciones que, hasta ahora, se le habían negado.

En el intertanto, Rabindranath Quinteros desistió de seguir adelante, dejando en la pelea sólo a Patricio Corominas hijo.

Aparecen los cheques por medio millón de dólares

La sorpresa para el condenado Cañas fue mayúscula (y por cierto grata) cuando, tras algunos días de espera, y por instrucciones del Juzgado de Garantía portomontino, el Banco Santander le entregó a su abogado Alfredo Castro no sólo copia de un cheque girado por la ANFP a Deportes Puerto Montt, sino cuatro.

Los 4 cheques, con la fecha y correspondientes números de serie, son:

  • Del 20 de enero de 2013, número 0017059, por $ 47.508.105
  • Del 7 de marzo de 2013, número 0017194, por $ 87.599.726
  • Del 9 de mayo de 2013, número 0017742, por $ 47.841.323
  • Del 17 de junio de 2013, el número 0017985, por $ $ 47.602.112

Si se suman dichas cantidades dan un total de $ 230.551.266, es decir, el equivalente a 500 mil dólares, considerando a $ 470 pesos de la época el valor de la divisa estadounidense.

Pero de la tranquilidad, e incluso la euforia de creer que tiene las cartas ganadoras en cualquier juego de póker, Cañas pasó a un abatimiento más que explicable. El juicio, fijado para el próximo 2 de mayo, a las 08.30 horas en un juzgado de Puerto Montt, preludia para él un epílogo más que incierto.

La jueza que podría perjudicar a Víctor Cañas

La jueza designada para resolver es Mónica Sierpe. ¿Y cómo llegó Sierpe a transformarse en magistrada? Luego que Patricio Corominas padre, asesor del ex Intendente Jorge Tudela, se la propusiera para asumir tan alta investidura. Con la ayuda de la familia Aylwin, y de la ministra de Justicia de la época, Soledad Alvear, lo de Mónica Sierpe fue carrera corrida.

Patricio Corominas hijo, que es abogado y forma parte hoy del estudio jurídico de los Aylwin, se relame hoy los bigotes pensando en que la jueza Sierpe (¡vaya apellido…!), no olvidará el papel que en su momento le cupo a su padre en su nombramiento.

La última esperanza de Cañas es, una vez más con el patrocinio de la ex jueza María Eugenia Concha, lograr que se acepte un recurso de revisión para la condena que, a fines de 2017, dictó en su contra el juez García, fundado en las muchas irregularidades allí verificadas.

De cualquier modo, el tiempo corre en su contra. Y razones tiene de sobra Víctor Cañas para sentirse derrotado antes incluso de comparecer en estrados.

La maquinaria política y jurídica de los poderosos de este país para salirse siempre con la suya, y no ser tocados jamás ni con el pétalo de una rosa, parece estar mejor engranada y más aceitada que nunca.