Durante la dictadura, la iglesia liberadora en Chile jugó un activo rol profético y evangelizador en medio de la represión y el terrorismo de estado. A través de una masiva red de comunidades cristianas de base y organizaciones de DDHH, realizó una serie de manifestaciones públicas usando la no violencia activa para denunciar de las graves violaciones a los DDHH del régimen civil militar de Pinochet.
Por Claudio Rammsy García
Miembro del Comité Oscar Romero-Sicsal Chile
Una de las acciones más visibles de la lucha de los cristianos contra la dictadura fue las que realizó el Movimiento Contra la Tortura Sebastián Acevedo. Este movimiento, usando la No Violencia Activa (NOVA) logró sensibilizar a la opinión pública sobre la existencia de la tortura en Chile.
En esos años la existencia de la tortura por parte de los órganos de inteligencia de la Dictadura fue silenciada por los medios de comunicación masivos, en abierta complicidad con la dictadura. La población ignoraba la existencia de la aplicación de tormentos a los opositores presos por la dictadura.
El movimiento estaba conformado por un grupo de personas que se propusieron a denunciar públicamente la tortura, a pesar de la represión de sus manifestaciones. Sus acciones se caracterizaron por la organización de movilizaciones relámpago de denuncia contra la tortura. Tiene su origen en el Equipo Misión Obrera (EMO), una comunidad cristiana de reflexión formada por sacerdotes y religiosas, la mayoría curas obreros, laicos y jóvenes, que adscribían a la Iglesia liberadora. Liderado por el sacerdote jesuita José Aldunate sus acciones se coordinaban en forma clandestina, para luego comunicarlas persona a persona, con el objeto de evitar que se filtrara a las fuerzas policiales.
Su primera acción pública se efectuó el 14 de septiembre de 1983. En esa ocasión un grupo de 70 personas se reunió en la calle Borgoño N° 1470 para denunciar el funcionamiento en ese lugar de un cuartel de la CNI . Los manifestantes desplegaron un lienzo con la frase» ¡AQUI SE TORTURA!» mientras realizaban un “sitting” y rezaban letanías contra la tortura. La breve actividad finalizó con la entonación del canto “Yo te nombro libertad”. La manifestación fue cubierta por medios de comunicación independientes y prensa internacional, los que fueron convocados minutos antes de la actividad.
El 11 de noviembre de 1983 el obrero Sebastián Acevedo se inmoló frente a la Catedral de Concepción para denunciar el secuestro de dos de sus hijos por la CNI. El impacto que provocó este hecho, llevó al movimiento adoptar el nombre de Movimiento contra la tortura Sebastián Acevedo. A partir de entonces, sus acciones de denuncia se realizaron periódicamente hasta el término de la dictadura.
La acción del Movimiento representó una manera muy eficaz para denunciar la tortura contra opositores, resistiendo pacíficamente la represión policial. La consigna era resistir la represión hasta el término de la acción, sin reaccionar a la violencia policial. Cuando uno de las o los miembros era detenido y llevado carro policial, otros trataban ingresar al carro policial. Este actuar dejaba atónitos a Carabineros, no sabiendo cómo reaccionar. Esto hacía que el objetivo de generar miedo y dispersar a los manifestantes no se lograra.
La eficacia de sus acciones de denuncia se debió al impacto en la opinión pública gracias a la cobertura mediática de los medios independientes, logrando instalar en la población que en Chile se torturaba.
En la actualidad, el Movimiento muestra que la No violencia Activa es un método muy efectivo para enfrentar la represión en las luchas de los movimientos sociales contra las políticas neo liberales que atropellan los derechos e intereses las clases y destruyen el medio ambiente.
Para las y los cristianos en general y para el movimiento de comunidades populares, representa una praxis profética y de una forma de dar testimonio del evangelio y compromiso con la opción preferencial por los pobres y los DDHH.
Por el pájaro enjaulado
Por el pez en la pecera
Por mi amigo que está preso
Porque ha dicho lo que piensa…
… Por las flores arrancadas
Por la hierba pisoteada
Por los árboles podados
Por los cuerpos torturados…
Yo te nombro
Libertad



