La conmemoración del Día del Trabajador y Trabajadora se vistió de múltiples expresiones a nivel global. Desde marchas y manifestaciones hasta eventos culturales y discusiones sobre el papel crucial de los trabajadores en la economía y la sociedad.
En diversas ciudades, sindicatos, organizaciones laborales y líderes políticos se unen para destacar la importancia de proteger los derechos laborales, promover la equidad salarial y crear entornos laborales seguros y justos.
En medio de desafíos como la automatización, la precarización laboral y los cambios en el mercado laboral, la celebración de este día adquirió un significado renovado. Se enfatizó la necesidad de adaptar las políticas laborales a las nuevas realidades, garantizando que cada trabajador tenga condiciones dignas y oportunidades para crecer y desarrollarse.
Internacionalmente se compartió el lema WORKERS’RIGHTS ARE HUMAN RIGHTS para relevar los derechos de los y las trabajadoras, que abarcan una amplia gama de derechos humanos, desde el derecho a un trabajo decente y la libertad de asociación hasta la igualdad de oportunidades y la protección contra la discriminación. Los derechos específicos relacionados con el lugar de trabajo incluyen la salud y la seguridad en el lugar de trabajo y el derecho a la privacidad en el trabajo, entre muchos otros.
En Chile, este año la actividad se desarrolló en el contexto de la implementación, desde la última semana de abril, de la primera etapa de la Ley de 40 Horas, que permitirá reducir la jornada laboral en cinco horas en total en igual número de años, a través de una implementación gradual que ya entró en vigencia, con 60 minutos menos de trabajo por semana.
El Presidente Gabriel Boric destacó distintos avances en materia laboral, como es el caso de la ley 40 horas: “agradecer el empuje que los trabajadores y trabajadoras dieron para poder lograr la jornada laboral de 40 horas y el aumento de salario mínimo. Lo importante de aquello es que se logró en un diálogo tripartito donde también participaron los empleadores y el Gobierno, y se logró acuerdo en torno a aquello”.
La ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, señaló que “ha sido un anhelo importante poder avanzar en la conquista de derechos laborales en un país en el cual tenemos avances, pero también desafíos pendientes. Avanzar hacia el trabajo decente, como un concepto en el cual se respeten las bases esenciales de la relación entre empleador y trabajador, plantea desafíos de diálogo, de confianza y de construcción de mayorías. Esto, sin duda, hará que nuestra sociedad pueda ser una sociedad más justa, en la que los frutos de ese crecimiento económico, social, democrático nos benefician a todas y a todos”.
Foto: File:1 de Mayo de 1936, en Fregenal de la Sierra (Badajoz).jpg – Wikimedia Commons



