A propósito de la conmemoración del día internacional de la mujer indígena en el que diversos territorios organizan instancias de reconocimiento, queremos detenernos en el caso de la mujer mapuche y aquellas prácticas que la folklorizan, la cosifican y que, a través de gestos paternalistas, perpetuan la discriminación desde las instituciones estatales.

Lo hacen promoviendo un discurso que, más que fortalecer la representación de la mujer indigena, generan dinámicas que la denigran o que fortalecen estereotipos que les quitan su agencia. Una narrativa que generaliza y las encasilla a través de discursos discriminatorios, reforzando estereotipos que han sido por años utilizados para generar rechazo a través del racismo estructural.

Ejemplo: Carabineros conmemora el día internacional de la mujer indígena, en Nueva Imperial, de parte de la patrulla PACI.

En esta conmemoración de Carabineros hay algo que termina siendo incongruente, sobre todo cuando somos conscientes de lo que representa dicha institución, responsable de la represión al pueblo nación mapuche. Son quiénes ejecutan los allanamientos en distintos territorios, por lo que cabe preguntarse ¿cuál es la intención tras este pseudo reconocimiento? ¿Debemos tener una mirada neutral de las conmemoraciones de estas instituciones en este día?

Son preguntas necesarias para entender en profundidad el significado de este día que reconoce los años de lucha indigena encabezada por mujeres de distintos pueblos originarios que incluso han dado su vida por salvaguardar su pueblo, proteger su cultura, cosmovisión y sus territorios.

Esto no es algo que pertenece al pasado. Es un presente que está vivo, que está siendo. Como mujeres mapuche levantamos luchas ligadas al territorio, considerando la protección, la revitalización y el fortalecimiento de la espiritualidad, que nos permite sentirnos sostenidas en el camino de recuperación de nuestra cultura.

Esta conmemoración no debe utilizarse para fines utilitaristas de las instituciones. Y somos nosotras mujeres indígenas quienes debemos tener esa claridad para, de esta manera, honrar a las mujeres que estuvieron antes, a quienes respetamos por su legado para continuar el camino con la fuerza que caracteriza a cada una de nosotras.

Estás conmemoraciones son instancias también para abordar estereotipos que han sido creados para desprestigiar, discriminar y relegar a la mujer indigena. No necesitamos más gestos de paternalismo, no somos mujeres desvalidas. Al contrario, la naturaleza es nuestra primera aliada.

Desde siempre hemos escuchado que somos mujeres, mapuche, campesinas y pobres. Una narrativa que han querido instaurar para que solo nos vean desde esa perspectiva. Como mujeres indígenas estamos constantemente escuchando frases como “pobrecitas” y un sin fin de palabras peyorativas más, siendo que la realidad es otra. Somos mujeres sí, somos mapuche sí, somos campesinas sí, pero también hay quienes viven en la ciudad, y pobres por ningún motivo, empobrecidas sí, por todo el despojo que han hecho al pueblo nación mapuche.

Nuestra riqueza se mide en otros sentidos, puesto que la naturaleza nos provee de una riqueza natural, en donde podemos conectarnos con nuestra espiritualidad. También nos provee del alimento, de la sanación, y nos permite habitar los espacios-territorios.

Cuando se promueven estereotipos hacia nosotras, mujeres indígenas, tenemos que estar alerta y ver desde dónde provienen, quiénes lo generan y para qué.

Es importante no ser neutral ante la violencia simbólica y las múltiples discriminaciones estructurales que provienen de las instituciones y que instalan un discurso para deslegitimarnos como mujeres indígenas y, así, intentar restarnos fuerza. Pero eso es imposible, puesto que nuestra naturaleza proviene de mujeres guerreras, cuidadoras de la ñuke mapu, de las semillas, de las hierbas medicinales, nuestro lenguaje es universal, estamos en conexión con todo lo que nos rodea, e incluso nos anticipamos a los tiempos venideros, levantamos en cada territorio nuestra cultura, y transmitimos nuestros conocimientos a las próximas generaciones, reconociendo como mujeres indígenas que las niñas y jóvenes vendrán con ese mismo ímpetu.

Rocío Aliaga Huentrutripay

Soy Licenciada en Filosofía de la Universidad Alberto Hurtado, cursé un diplomado en Defensa Internacional en DDHH , Derecho Internacional y estudios jurídicos internacionales de la Universidad de Alcalá,...

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