Multitudinaria, familiar y colorida -como siempre- fue la primera marcha del año del movimiento No Más AFP, un movimiento social que se apresta a cumplir su tercer año de movilizaciones. El balance es positivo, según dice su coordinador Luis Mesina, aunque no deja de ser paradójico, cree él mismo, que podamos terminar con dos nuevas AFP en circunstancias que la credibilidad y legitimidad del sistema de capitalización individual están por el suelo. ¿Qué es lo urgente? Impedir que se legisle sobre la reforma, ese mamarracho inútil que Piñera enviará al Congreso. Por tal razón es que le mandó un mensaje contundente a los legisladores que se dicen de oposición. 

Puede ser una advertencia, un anuncio o una amenaza que tuvo por testigos a decenas de miles de personas en Santiago y otras importantes ciudades  del país. Da igual cómo lo interpreten los diputados de oposición ahora que se acerca el momento de votar la idea de legislar la reforma de pensiones que diseñaron los equipos técnicos de Sebastián Piñera, ya que el movimiento No Más AFP prefiere centrar el foco en el sufrimiento de los jubilados y no en la sensibilidad de congresistas que ganan buena plata y tienden a olvidar quiénes son sus electores. A ellos el movimiento les pide una cosa: que se metan en la cabeza que la gente los va a castigar si aprueban la idea de legislar una reforma que sólo apunta a mejorar el negocio de las AFP. En ningún caso sufrirán las consecuencias electorales si deciden rechazarla, que es más o menos el cuco que intenta echarles Piñera, que poco y nada sabe de la gente. Es todo al revés.

Ya de entrada Luis Mesina, coordinador del movimiento No Más AFP, dejó en claro cómo vendría la mano: “Los diputados que aprueben esta reforma deberán responder ante la ciudadanía por transgredir el clamor serio y responsable de millones de chilenos y chilenas que se han expresado de mil maneras expresando su rechazo”. Y añadió, tan categórico como perentorio: “Si persisten en apoyar a las AFP y su sistema fracasado socialmente, deberán asumir el costo y seremos (los que pertenecemos) el movimiento social que luchará incansablemente para sacarlos definitivamente del Congreso y quitarles sus privilegios espurios que han tenido durante tanto tiempo”.

Adultos mayores se plegaron a la marcha contras las AFP

Clarito. Pero como las personas suelen olvidarse de las cosas (la vida misma, la ciudad, el estrés, los problemas personales… en fin), el coordinador del movimiento No Más AFP volvió a mandarle un recadito a los legisladores de oposición, o que se dicen de oposición, especialmente a esos que “se manifiestan dispuestos, ante los guiños del gobierno, para alcanzar acuerdos que jamás beneficiarán al conjunto de la población. A ellos queremos decirles: la cuenta se les va a acabar prontamente. Hemos dicho fuerte y claro: ¡No más AFP!”.

Luis Mesina también fue clarito respecto del contenido mismo de la reforma que presenta Piñera, un mamarracho inútil destinado a profundizar el descalabro previsional de Chile, a incrementar el endeudamiento fiscal y engordar las billeteras de los gestores de las AFP. ¿Que beneficiará a mujeres y clase media? Pamplinas. Sacando las cuentas, Mesina dijo que los hombres que cumplan ciertos requisitos obtendrían unos 22 mil pesos de aumento, y las mujeres, 27 mil.

“El aumento del 4% gradual en 8 años, si es que se aprueba esta pseudo reforma, terminará recién de implementarse en 2028 y habrá que esperar 40 años para ver sus resultados. Se da la paradoja de que las pensiones miserables que obtenemos hoy día cotizando el 10% serán superiores a las que obtendremos en 40 años contribuyendo y cotizando un 14%”. La explicación de Mesina fue sencilla: este sistema descansa en el ahorro y la rentabilidad, y la rentabilidad de los fondos sólo han ido a la baja, y todo hace suponer que ese rendimiento será menor con el paso de los años.

Agrupaciones artísticas amenizaron el desarrollo de la marcha por la Alameda

En otra línea, el coordinador de No Más AFP puso el foco en la desconexión con la realidad de nuestras autoridades de gobierno, lo que quedó de manifiesto con la actitud del superintendente de pensiones, Osvaldo Macías, y el ministro del Trabajo, Nicolás Mockeberg, por felicitarse ante los resultados de un estudio que aseguraba que “el promedio de sueldo imponible de los cotizantes alcanza los 853.482 pesos, lo que resulta una burla para todos nosotros, pues el 50% gana menos que 380 mil pesos, y sólo el 15% tiene ingresos superiores a esa cantidad”.

Junto con criticar la idea de crear una nueva AFP estatal (como lo ha sugerido el Presidente Piñera) y de lamentar la creación de una nueva AFP que, según insistió, en nada contribuirán a mejorar las pensiones, Mesina instó a los movimientos sociales a construir una plataforma común a efectos de impulsar una oposición que pueda contrarrestar la acción de un gobierno de empresarios. “Es menester que trabajadores y trabajadoras avancemos en unidad, que avancemos en organización. No están los tiempos para sectarismos”, señaló.

Llegó también el momento de criticar a los medios de comunicación que, siempre mansos, han reproducido la mentira de los quiebres de los sistemas de reparto. Es más: Mesina recordó que hace pocos días la OIT informó que sólo los sistemas privados de pensiones, como el chileno, generan desigualdad, desequilibrios fiscales y magras pensiones. Pero había que dedicar más tiempo a transmitir otro mensaje, reforzarlo una y otra vez, porque –ya se ha visto- a los diputados de la Concertación o ex Nueva Mayoría les cuesta retener ciertas cosas cuando se ponen nerviosos.

Les estaremos vigilando, observando a todos ustedes cómo votan. Si votan a favor de las AFP y de los grandes empresarios, o a favor de los trabadores y trabajadoras de Chile, que son la inmensa mayoría en este país”.

Que no digan que el movimiento No Más AFP no fue claro.

Mira más imágenes de la macha:

La plataforma de los movimientos y organizaciones ciudadanas de Chile.

Deja un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.