Asociación Escéptica presenta su «poliedro» para aprender a detectar las noticias falsas

El poliedro es una forma lúdica para aprender a dudar de cuanta cosa se publica en internet o se viraliza por las redes, una herramienta especialmente diseñada para niños con una mente más plástica y abierta a fin de ejercitar el espíritu critico.  

¿Y si la historia o lo que se dice es una broma? ¿Leíste la noticia completa o sólo el titular? ¿Buscaste, apretando botón derecho del mouse, la imagen en el motor de búsqueda para saber más acerca de su verdadero origen? ¿No sería bueno sospechar de una información tan bombástica y grandilocuente? Estas son sólo algunas de las preguntas que nos ayuda a formular el «poliedro escéptico» destinado a detectar noticias falsas o «fake news» en internet, lugar de operaciones preferido por chantas, farsantes y fascistas interesados en diseminar información que intoxique el debate político y horade las bases de las sociedades democráticas y liberales de occidente.

Por ahora, según cuenta el presidente de la Asociación Escéptica de Chile, Luis Cárdenas Graide, están en una campaña de distribución orientada a profesores de enseñanza básica, asequible para cualquiera que pretenda inmunizar a los más jóvenes contra las mentiras de internet. Es más: puedes empezar ahora descargando el poliedro aquí mismo.

«Es una campaña por Instagram y los profesores nos mandan fotos con sus estudiantes armando los poliedros. Ellos están en una edad temprana, y a esa edad es mucho más simple y efectivo prevenir el engaño que intentar sacarlo de su error una vez que ha sido engañado. Es a una edad temprana que se forman las herramientas de pensamiento crítico«, sostiene.

¿Y con los adultos mayores, que son los que en definitiva más acuden a las urnas? «Estamos trabajando algunas ideas. De momento hasta podríamos aprovechar las mismas técnicas que se usaron para promover fake news en las elecciones, con publicidad dirigida a través de Facebook como hizo la campaña de Donald Trump, o por cadenas de Whatsapp como ocurrió en el caso de Bolsonaro«, agrega. «Por un tema de alfabetización digital, hay muchos engaños que son propios del desconocimiento del uso del medio», añade.

-¿Es posible que se fracase en este empeño? Está la posibilidad de que este fenómeno sea difícil de contrarrestar pues hay gente que, por su estructura de personalidad, por su formación, por la época que vivimos, prefiere anteponer su ideología y sistema de creencias a la evidencia? Hay gente que no cambia de parecer y creerá las más delirantes teorías de la conspiración aunque les muestren evidencias de su error.
-En efecto, y ahí está la importancia de cómo formamos a los niños. De hecho, en Chile se le imparten a los niños clases de religión en base a la doctrina, el dogma, la obediencia, la sumisión, el apego a la tradición y a la autoridad, y aceptar verdades reveladas, y eso va moldeando las estrategias cognitivas para encarar el conocimiento en la edad adulta. Mientras más tiempo pase será más difícil presentar una explicación alternativa a su realidad. No es lo mismo lidiar con un adulto convencido que con un niño. Un niño de 5 años no acepta como un argumento válido el clásico ‘porque no’. El pensamiento crítico es algo que se aprende y sirve de vacuna ante ante las estratagemas engañosas que le tocará enfrentar en la vida adulta.

-¿Y los adultos convencidos?
-Los adultos convencidos… Es importante entender que es muy contraproducente atacar o ridiculizar las ideas más queridas por ellos porque surge un sentimiento de amenaza. Por lo tanto la reacción natural es aferrarse a esa idea con base a la emocionalidad. Es más útil argumentar contra las ideas secundarias que complementan el núcleo de ideas y creencias. En ese caso estará más abierto emocionalmente a un análisis. Tampoco es bueno tratar a esa persona de tonto.

-¿Qué pasa con las redes y YouTube? Es increíble cómo disponen de vlogs con charlatanes y teóricos de la conspiración. En número parecen ser más que aquellos que aportan información seria y verificada. ¿Es posible? ¿Será que el algoritmo favorece y prefiere el ofrecimiento de videos chantas? ¿Hay una responsabilidad de las redes?
-Producir basura es más barato y sencillo que producir contenidos de calidad, que requiere de más esfuerzo. En internet el esfuerzo de publicación es prácticamente nulo, entonces reproduce calidad y basura en igualdad de condiciones. Los contenidos de mala calidad es sobreabundante en internet. El tema de fondo es que por motivos ideológicos y conveniencia económica las empresas gestoras de las redes no asumen su responsabilidad ética al poner en marcha algoritmos que generan consecuencias tan perniciosas para la sociedad. Necesitamos un nuevo consenso social y fortalecer el espíritu crítico desde una edad temprana.