En Chiloé, una minga de reparación desafía la cultura del descarte y recupera oficios para las nuevas generaciones
Una jornada comunitaria realizada en Chiloé logró reparar 34 objetos en apenas tres horas, evitando la emisión estimada de 2,5 toneladas de CO₂ equivalente. La iniciativa, organizada por voluntarios, busca recuperar oficios, compartir conocimientos y extender la vida útil de objetos antes de que se conviertan en residuos.
La tercera jornada organizada por voluntarios en el archipiélago logró reparar 34 objetos en apenas tres horas, evitando la emisión estimada de 2,5 toneladas de CO₂ equivalente. Pero sus impulsores dicen que el verdadero objetivo es otro: compartir conocimientos, fortalecer redes comunitarias y demostrar que muchas cosas aún tienen arreglo antes de terminar en la basura.
Mientras buena parte de los objetos domésticos termina en un vertedero apenas deja de funcionar, en Chiloé un grupo de voluntarios decidió hacer exactamente lo contrario.
El sábado 4 de julio, la Minga de Reparación reunió a vecinos y reparadores en la sede vecinal de Nercón, en Castro. Durante tres horas lograron reparar 34 objetos, con una tasa de éxito cercana al 76%.
Entre los objetos recuperados hubo secadoras, estufas, hornos, equipos de música, cuatro máquinas de coser, mochilas, prendas de vestir y seis bicicletas que volvieron a circular.
Según la organización, el trabajo realizado evitó la emisión aproximada de 2,5 toneladas de CO₂ equivalente, un impacto comparable a retirar un automóvil de circulación durante unos 10.000 kilómetros o al carbono capturado por 115 árboles en un año.
Pero las cifras cuentan solo una parte de la historia.
La iniciativa nació en octubre de 2024 durante la primera celebración del Día Internacional de la Reparación en Chiloé. Inspirada en la tradición local de la minga, propone reunir a personas con distintos oficios para reparar objetos junto a sus dueños, compartiendo conocimientos en lugar de ofrecer un servicio técnico convencional.
«No somos un taller ni un servicio de reparación profesional», explican en el primer número del fanzine Los Retazos. La invitación es que quien llega con un objeto averiado participe del proceso, aprenda cómo funciona y se lleve nuevas herramientas para futuras reparaciones.
El proyecto también busca rescatar oficios y saberes que muchas veces desaparecen cuando quienes los dominan dejan de practicarlos. «Hay oficios que se están apagando en las manos de los maestros viejos, y queremos que alcancen a pasar a otras manos antes de que eso ocurra», señala el fanzine.
La organización funciona de manera completamente autogestionada. No constituye una ONG ni una organización formal, sino una red de voluntarios que coordina las jornadas junto a juntas de vecinos, bibliotecas y otras organizaciones locales cuando estas facilitan espacios para realizarlas.
Un fanzine para compartir conocimiento
Junto con la jornada, la Minga publicó el primer número de Los Retazos, un fanzine de libre circulación que reúne explicaciones sobre la iniciativa, consejos prácticos, ensayos, juegos y reflexiones sobre reparación, reutilización y cultura del descarte.
El fanzine no presenta la reparación únicamente como una acción ambiental, sino como una forma de recuperar autonomía tecnológica y conocimiento práctico.
El documento está disponible gratuitamente y puede descargarse para quienes quieran conocer la experiencia o replicarla en otros territorios.
Descarga el Fanzine Los Retazos
Los Retazos Nº1 es un fanzine de libre circulación elaborado por la Minga de Reparación de Chiloé, con textos, recomendaciones y material para quienes quieran aprender más sobre reparación comunitaria.










