La cartilla “Antecedentes económicos de la industria salmonera en Chile”, publicada por  Fundación Terram, entrega información del crecimiento explosivo que ha tenido este sector en Chile.

La salmonicultura nacional ha experimentado un acelerado desarrollo, llegando a tener un rol protagónico a nivel global, y convirtiendo a nuestro país como el segundo productor mundial de salmones después de Noruega. Este nivel de protagonismo asombra cuando comprendemos que esta industria no posee una data tan larga, como para haber alcanzado tales niveles de industrialización. Este fenómeno es reflejado en el documento realizado por Gary González, economista de Fundación Terram.

Si bien todas las especies de salmónidos presentes en Chile fueron introducidas en distintos períodos, no fue hasta 1974 que comenzaron las primeras pruebas en la acuicultura, específicamente las de cultivo de trucha Arcoíris (Oncorhynchus mykiss), llegando a consolidar al sector hacia 1987 con el cultivo del salmón Atlántico (Salmo salar), el más consumido hoy en día tanto por el mercado nacional como por el internacional.

Entre 1990 y 2017 la industria salmonera ha tenido “un aumento en la producción total cercano al 2969%, pasando desde las casi 29 mil toneladas en 1990 hasta 855 mil a finales del 2017”,señala esta cartilla.

El documento aclara que “actualmente las exportaciones de salmón representan el segundo producto de mayor importancia de la canasta exportadora nacional, superado solo por el cobre”, y los principales destinos de este recurso son Estados Unidos y Japón, seguidos por Brasil y Rusia. La cartilla, además, muestra que el rubro se ha visto resentido ante las crisis sanitarias de 2009 y 2010; y con los Florecimientos Algales Nocivos (FAN) de 2016, pues en los tres períodos mencionados, las exportaciones de salmónidos disminuyeron en más de 100 mil toneladas.

Concentración de la industria

El documento de Fundación Terram continúa informando sobre los cambios que ha experimentado el liderazgo en la industria, tendiendo hacia una concentración de la participación de las principales firmas exportadoras del salmón que se desempeñan en Chile. “Mientras que en el año 1993 el número de empresas dedicadas al cultivo de salmónidos eran alrededor de 100, en la actualidad y luego de un intenso proceso de fusiones, estas han llegado a ser solo  18”.

Entre esas fusiones, destaca la compra de AquaChile por parte de Agrosuper, empresa que históricamente se dedicó a la venta de proteínas de granja –como cerdo y pollo-, pero que al comenzar a comercializar salmones, este último se convirtió en su principal fuente de ingresos.

Esa misma fórmula es la que han aplicado otras empresas, generando que en 2017 cinco firmas tuvieran una participación del 50% de las exportaciones totales de la industria salmonera, “donde solo tres de las 10 compañías productoras con mayor participación son de origen extranjero, las que representan un 20% del total exportado”, puntualiza la publicación de Terram.

Finalmente, Fundación Terram mira con recelo el “crecimiento que ha tenido la industria a lo largo de los años, producción que se ha ido concentrado en pocas empresas”; “el aumento explosivo en la producción de la industria de salmónidos” y “la búsqueda incesante de esta industria por incrementar su producción” sobre todo en la Región de Magallanes. Ello, porque la salmonicultura “ha traído profundos cambios en términos sociales y laborales, junto con un enorme impacto ambiental en los ecosistemas en donde esta industria opera”, concluye.

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