La instalación de una «granja china» en la Comuna de San Nicolás, región de Ñuble preocupa a las organizaciones ambientales sobre los problemas que esta generaría en la comunidad por escases de agua y amedrentamiento a los terrenos licitados para organizaciones campesinas.

El pasado 11 de noviembre, el Movimiento en Defensa de Comunidades Agroecológicas junto a más de 30 organizaciones enviaron una carta al embajador de la República Popular China en la República de Chile para que desista de instalar una «granja china de agricultura intensiva» con grandes agroexportadores de fruta en la Comuna de San Nicolás, región de Ñuble.

Según sus argumentos, la instalación de este proyecto, que se produciría gracias a un comodato gestionado por el gremio empresarial agroexportador y el propio gobierno, atenta contra la comunidad por ser una comuna declarada agroecológica por decreto de alcaldía el 2018, «una que tiene serios problemas de escasez de agua para consumo humano, y en terrenos que habían sido prometidos y licitados para organizaciones campesinas, principalmente jóvenes sin tierra para proyectos de producción de alimentos saludables agroecológicos».

Según María Elena Rozas de la Coordinadora Nacional Red de Acción en Plaguicidas de Chile (RAP-Chile) y Alianza por una Mejor Calidad de Vida, lo que debía haber hecho el gobierno y el Ministerio de Agricultura es haber dado prioridad a la agricultura familiar campesina y los agricultores de San Nicolás que tienen proyectos para la producción local agroecológica, lo que favorecería y aseguraría a los consumidores alimentos sanos y seguros, libres de plaguicidas y transgénicos, provenientes de semillas criollas de calidad. 

«No nos olvidemos que China actualmente es uno de los grandes productores y exportadores de plaguicidas altamente peligrosos y, si este proyecto contempla su uso, representaría una grave amenaza a la salud socioambiental de San Nicolás. China ya compro la mayor compañía eléctrica de Chile, CGE, y es de esperar que este proyecto no sea una forma de entrar también en el agronegocio de exportación», sostuvo. 

Según Rozas, en tiempos de pandemias y de Covid 19 lo recomendable es la protección de la biodiversidad como un bien común y la producción agroecológica.

Para la coordinadora el camino para impedir que se instale esta granja china es la denuncia y la unión, «no solo de todos los habitantes del lugar sino de todos los chilenos», y de esa manera llevar adelante una gran campaña en rechazo de este proyecto de la agroindustria y China.   

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