Actualmente el cuestionado proyecto minero Dominga sigue en pie para su instalación, pero ¿cuáles podrían ser sus consecuencias para el medioambiente? Antonia Berríos, abogada de la ONG Fima explica en qué consiste y en qué proceso de tramitación se encuentra.

El Soberano conversó con Antonia Berríos, abogada de la ONG Fima, organización sin fines de lucro que trabaja en pos de la justicia ambiental en Chile, para profundizar sobre qué está sucediendo actualmente con el Proyecto Dominga.  A continuación, te explicamos de qué trata este proyecto minero, en qué proceso de tramitación está actualmente y cómo su implementación podría afectar a la fauna chilena.

Mucho se habla sobre la mina Dominga, pero ¿de qué trata exactamente este proyecto?

-Dominga es un proyecto de explotación de una minera de rajo abierto de hierro y cobre, el cual se quiere instalar en la comuna de La Higuera, región de Coquimbo. La mina cuenta con tres partes principales: un rajo abierto, un mineroducto y un puerto, y la construcción de esta mina es incompatible con el ecosistema. En cada una de las partes que componen el proyecto existe flora y fauna. Lo que ha causado mayor revuelo es que la faena portuaria o el Puerto de Dominga está cercano a áreas de conservación que están reconocidas como áreas protegidas: Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, Reservas Marinas Isla Chañaral e Isla Choro y Damas.  

¿Por qué son importantes aquellas áreas protegidas?

-Son zonas ricas en biodiversidad, no solamente por la variedad de especies que habitan ahí, también por la fragilidad de su ecosistema. Son muestra de la riqueza de nutrientes y genética de la corriente de Humboldt. El análisis que se hizo para evaluar esta mina en ese lugar no incorpora todas las variables de forma de vida. No se asegura que por la influencia que tengan las rutas de navegación no se vayan a afectar las fuentes de alimentación de cetáceos y/o rutas de migración de otras especies.

¿En qué tramitación se encuentra el proyecto actualmente?

-El proyecto Dominga se encuentra en dos procesos paralelos. Por una parte, este proyecto fue rechazado el 2017 y en contra de ese rechazo, la empresa minera Andes Iron presentó un reclamo ante el Tribunal Ambiental de Antofagasta. Este organismo acogió el reclamo y consideró que el proyecto no debió haber sido rechazado y ordenó una nueva votación. Esta nueva votación, la cual acaba de ocurrir hace un par de semanas, aprobó el proyecto y el 25 de agosto de este año se dictó la resolución de calificación ambiental en contra de la anterior que había acogido tras el reclamo de la empresa.

¿Y ahora?

-Las distintas organizaciones de la sociedad civil que se oponen al proyecto de forma judicial presentaron a la Corte Suprema un recurso de casación. Esta Corte puede anular la resolución del Tribunal Ambiental y confirmar el rechazo del año 2017, lo que significaría que toda la votación y toda la aprobación que se realizó quedaría sin efecto. En paralelo existe otra tramitación pendiente, que es el reclamo de quienes se oponen al proyecto que argumentarán ante un comité de ministros del actual gobierno, para que decida la legalidad o ilegalidad de la nueva aprobación.

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